Llegan a las librerías las obras ganadoras del XLI Premio Felipe Trigo: la novela ‘Malasanta’, de Antonio Tocornal, y el relato corto ‘El efecto Foehn’, de Susana García Nájera

Llegan a las librerías las obras ganadoras del XLI Premio Felipe Trigo: la novela ‘Malasanta’, de Antonio Tocornal, y el relato corto ‘El efecto Foehn’, de Susana García Nájera

Antonio Tocornal, autor de ‘Malasanta’, durante la puesta de largo de su novela, en la Biblioteca Infanta Elena de Sevilla, de la mano del Centro Andaluz de las Letras. (Fotos: L. Serrano)

La Fundación José Manuel Lara publica los libros galardonados en este certamen que organiza el Ayuntamiento de Villanueva la Serena, donde se presentan el próximo 26 de mayo

Las obras ganadoras del XLI Premio Felipe Trigo en sus dos modalidades, novela y narración corta, llegan a las librerías. Este certamen, consolidado en el panorama de las letras españolas y con fama de ser un excelente trampolín para autores noveles, lo organiza el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena (Badajoz), y cuenta con la colaboración de la Fundación José Manuel Lara, que edita las obras ganadoras. En esta ocasión, se trata de la novela ‘Malasanta’, de Antonio Tocornal y ‘El efecto Foehn’, de Susana García Nájera. Con respecto al libro que obtuvo el XLI Premio de Novela Felipe Trigo, la presidenta del jurado, Carmen Posadas, declaró que ‘Malasanta’ es “una de las mejores novelas que he leído últimamente. Brutal y sin concesiones, pero también tierna y llena de inteligente humor». Por su parte, sobre ‘El efecto Foehn’ destacó el magnetismo y las evoluciones de los personajes, la eficaz alternancia de los tiempos del relato y el modo impecable con el que la autora conduce la trama.

Las dos obras ganadoras se presentarán el pr´óximo día 26 de mayo en Villanueva de la Serena, que ya ha convocado una nueva edición del certamen con algunas e importantes novedades en sus bases.

La protagonista de la novela ganadora, ‘Malasanta’ nace y crece en el prostíbulo de doña Expiración, en el municipio rural de La Ciénaga, donde ejerce su madre, Dámasa la Tuerta, y donde aguarda hasta tener la edad suficiente para seguir sus pasos; la que se presenta como su única alternativa. Tras más de media vida ejerciendo, consigue huir del lupanar y llegar a la ciudad donde poco a poco culminará su declive. La novela ofrece seis instantáneas de la vida de Malasanta, a las edades de 5, 15, 25, 35, 45 y 55 años, puesto que la prostituta es una mujer y son seis, y cada una de ellas es la consecuencia de las anteriores. Antonio Tocornal ha escrito un retrato perturbador e hiperrealista de la cara más sórdida del ser humano, narrado sin filtros ni autocensura, que trata de forma descarnada algunas realidades que incomodan pero que existen en nuestra sociedad y que afectan a grandes olvidados: la prostitución como esclavitud, la sexualidad de las personas con discapacidades físicas o psíquicas, la transfobia, la soledad de los ancianos y la vulnerabilidad de los indigentes.

Antonio Tocornal nació en San Fernando, Cádiz. Cursó estudios de Bellas Artes en Sevilla y, tras una larga estancia en París, se instaló definitivamente en Mallorca. Sus cuentos cortos han sido premiados en cerca de cuarenta certámenes, entre los que se encuentran algunos de los más prestigiosos en castellano. Ha publicado las novela La noche en que pude haber visto tocar a Dizzy Gillespie (Premio de Novela Vargas Llosa, 2017), Bajamares (Premio de Novela Corta Diputación de Córdoba, 2018) y Pájaros en un cielo de estaño (Premio Valencia de Narrativa en Castellano Alfons el Magnànim, 2020). Compagina la escritura con los trabajos de edición y la crítica literaria.

Por su parte, el relato ‘El efecto Foehn’ cuenta la historia de Lola, una escritora superventas que se traslada a Londres cuando su hija Sara, una atractiva estudiante universitaria, desaparece en la capital inglesa. Para Lola los meses se suceden vacíos, angustiada por no saber el paradero de su hija y, mientras espera, reflexiona sobre la vida y la futilidad de su propia obra. Todo cambia cuando la inspectora Amanda Ramsey-Dunn da con una pista crucial que hace que el caso cobre una nueva dimensión y ambas mujeres inician una búsqueda a contrarreloj para encontrar a Sara. En su afán por encontrar también su propia identidad y el sentido de sus vidas, irán revelando naturalezas complejas que se sobreponen a una trama de absorbente intriga.

La atmósfera que envuelve el relato, la lluvia y el llamado efecto Foehn se convierten en un personaje más, que influye en los protagonistas de forma rotunda. El lector casi sentirá la necesidad de abrigarse o abrir un paraguas para enfrentarse a este thriller a la vez que pasea por los paisajes más emblemáticos de Londres o escucha una de las canciones legendarias del movimiento punk. Susana García Nájera logra que sintamos como propias las zozobras de cada uno de los personajes, incluso del más deleznable, y más allá del desenlace prolonga la estremecedora historia, perfecta en su estructura circular, hasta un final que es también el principio.

Susana García Nájera es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Alcalá de Henares de Madrid (UAH) y Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM). Ha publicado la novela Saudade (2021, Premio Nacional de Novela Ateneo Mercantil de Valencia) y dos libros de relatos: La teoría de los momentos (2018) y Cicatrices a las once (2016). Ha participado en las antologías Ya nadie pisa los charcos (2021), Cuando fuimos malos (2018) y Es raro olvidarlo todo (2013). Sus relatos han sido premiados en numerosos certámenes nacionales e internacionales. Ha vivido en Londres, París y Pisa, y actualmente reside en Madrid, su ciudad natal.

Presentación de ‘Malasanta’, una novela que retrata de forma perturbadora e hiperrealista de la cara más sórdida del ser humano, sin olvidar cierto lirismo y algunas dosis de humor.

ENTREVISTA CON ANTONIO TOCORNAL

  • ¿Cómo surge la idea de presentar esta novela al Premio Felipe Trigo?
  • Sabía que es un premio limpio ya que no responde a una estrategia comercial por parte de ninguna editorial, y por lo tanto había posibilidades de ganarlo si tenía la suerte de que mi historia fuese la más afín a la sensibilidad del jurado; también porque tiene una dotación respetable, y porque pensé que si mi novela lo ganaba, sería editada y difundida de una forma digna y profesional.
  • Su carrera literaria ha estado marcada por los premios, por los concursos literarios. ¿Cree que es un camino aconsejable para hacerse un hueco en el panorama literario?
  • Lo ideal es tener una editorial potente que te publique y que asegure suficientes ventas como para que el autor pueda vivir de ello. Como eso en España es un privilegio que gozan muy pocos, la vía de presentarse a certámenes es un recurso que nos queda a los autores que por alguna razón somos invisibles o no resultamos atractivos o suficientemente comerciales para las grandes editoriales. Si no fuese por los certámenes, tal vez no habría podido publicar mis últimas novelas, o lo habría hecho a cambio de una contraprestación insuficiente para seguir escribiendo como actividad principal.  Por otra parte, esta forma de publicar le permite al autor ser completamente independiente y fiel a sí mismo; a su estilo personal y a sus ritmos de trabajo, sin la tentación de desviarse de su propio rumbo por exigencias editoriales o mercantiles.
  • ¿Qué origen tiene esta novela, su argumento?
  • Quería hacer el ejercicio de ponerme en la piel de una mujer, pero además, de una que fuese muy diferente de mí si yo hubiese nacido mujer. Imaginé a un personaje que no ha tenido suerte en la vida; que nace en un prostíbulo y que no tiene acceso a la educación. Partí de una premisa muy extrema y eso ha provocado una historia extrema. Su vida viene marcada por esos hechos, y a medida que va envejeciendo, irá evolucionando a peor porque el peso de su pasado será cada vez mayor.
  • Defina en unas líneas, con algunos rasgos, al personaje central, a Malasanta.
  • Malasanta es una mujer superviviente pero que no ha tenido suerte en la vida; es una perdedora. En cada una de las seis etapas que se narran en los diferentes capítulos —distanciadas diez años entre sí—, Malasanta se ve abocada a vivir situaciones que ella no ha elegido, porque nunca ha tenido la posibilidad de elegir. Su vida es un declive continuo que por fuerza ha de acabar de la peor manera posible. Durante su vida se cruza con otras personas con las que crea lazos efímeros de complicidad, de amistad e incluso de algo parecido al amor, pero sus circunstancias vitales son tan fuertes que siempre se acaban por imponer.
  • Califican esta obra como «una novela brutal y sin concesiones, en la tradición del tremendismo, pero también tierna y llena de inteligente humor». ¿Qué cree que pesa más? ¿Qué sabor de boca espera dejar en el lector?
  • Por supuesto que es tremendista. Malasanta no es precisamente una historia Disney. En la novela se exploran los aspectos más sórdidos del ser humano, y además he intentado hacerlo sin una autocensura que pudiera diluir la visión de lo feo que puede llegar a ser el mundo y el ser humano, por lo que el resultado puede que no sea agradable para los lectores que solo busquen una distracción amable; eso lo tengo asumido. El humor, dadas las circunstancias, es un contrapunto necesario para equilibrar el drama y ponerlo en perspectiva. Es el azúcar para tragar la píldora, como en la canción de Mary Poppins.
  • En una sociedad de lecturas rápidas, de felicidad impostada, de consumismo… ¿cree que novelas como esta pueden servir para cambiar nuestro punto de vista? ¿Es una llamada de atención para conocer mejor cómo somos de verdad?
  • Yo no escribo con vocación de transmitir mensajes sociales ni políticos, y mucho menos para reivindicar nada en nombre de nadie o para intentar arreglar el mundo. Nunca lo he hecho, y para mí esa misión de apostolado que muchos escritores se otorgan tiene mucho menos peso que la puramente estética o literaria. A pesar de esa falta de vocación militante, en esta novela he escrito sobre lo que veo a mi alrededor. Hablo de algunos grupos humanos cuyos problemas son ignorados por la sociedad. Hemos atravesado unas décadas en las que se han hecho enormes avances para ciertos colectivos y sobre los que ya hay una vastísima literatura; sobre todo en el derecho a la igualdad de oportunidades de las mujeres o de los individuos con diversidad racial, sexual o de género —que por cierto estos últimos tienen su sitio en esta novela—. Aun así, y a pesar de esa toma de conciencia global, se siguen ignorando por completo a otros colectivos marginados secularmente. En esta novela se habla de las situaciones injustas que viven los miembros de algunos de esos grupos sociales. Se habla de temas como la prostitución, la esclavitud, la sexualidad de las personas con discapacidades físicas o psíquicas, la soledad de los ancianos o la vulnerabilidad de los indigentes. Se retratan en el libro como lo que son en la vida aunque no lo queramos ver: los que sobran; los grandes olvidados que no importan a nadie.