‘Francisco Ayala de viva voz’: el retrato más humano de un intelectual irrepetible

La Fundación Lara y la Fundación Cajasol publican la obra ganadora del Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2015

Un ensayo biográfico que arroja luz sobre Francisco Ayala, una de las figuras fundamentales de la literatura española del siglo XX, mereció este año el Premio Antonio Domínguez Ortiz de Biografías 2015, que conceden la Fundación Cajasol y la Fundación José Manuel Lara. Antonio Astorga, autor de este libro que llega ahora a las librerías, lo ha construido a partir de los testimonios del propio Ayala en las numerosas entrevistas que concedió a los medios, especialmente durante la última etapa de su vida. El resultado es un relato de su vida e intereses hecho a partir de las propias declaraciones del escritor. Astorga compone, además, una semblanza que recoge algunos de los temas y episodios de un itinerario tan dilatado como extraordinariamente fecundo.

Tras una primera parte en la que se aborda la trayectoria anterior al regreso definitivo del autor a España, una vez concluido el largo exilio, Antonio Astorga rastrea las declaraciones de Ayala a los medios agrupándolas por hitos que se corresponden con la vuelta a Granada, la publicación de las memorias, el ingreso en la Real Academia, la creación de la Fundación que lleva su nombre, el centenario del nacimiento o la concesión de premios como el Nacional de Literatura, el de las Letras Españolas, el Cervantes y el Príncipe de Asturias. El resultado es un libro del que el jurado del Premio Domínguez Ortiz destacó “la calidad del retrato humano y la comprensión profunda” de una personalidad irrepetible.

“Sostenía Ayala que la auténtica biografía de un autor está en sus escritos, pero no solo en los que tienen que ver con la realidad inmediata donde el escritor se encuentra parapetado, sino también en los poemas, o en los textos y palabras donde vuelca su intimidad más preciada o explora sus más fantásticos ensueños”. Así explica Antonio Astorga el origen de este libro, que surgió también, claro está, de la admiración que el autor sentía por el filósofo y escritor granadino: “Llegó a mi vida con realidad y poesía, cuando le conocí al comenzar mi carrera periodística, hace más de cinco lustros. Desde entonces, por su obra, por su literatura y por sus hechos uno aprendió a amar al maestro de energía que era Francisco Ayala”, indica.

Su vida la contó Ayala mejor que nadie en ‘Recuerdos y olvidos’, pero “las conversaciones sobre su obra y su vida me han servido para poner negro sobre blanco su perfil humano y literario en los últimos años de su vida, desgranando sus 103 años de vida desde la voz honrada y honesta del escritor. Y ha sido un privilegio –explica- contar para ello con la colaboración, aportación y criterio imprescindibles de Alejandro Víctor García, a quien quiero agradecer que me haya enseñado la senda para amar y querer aún más a un hombre que forma parte de la historia de España”, indica el periodista y escritor galardonado. “En ‘Ayala, de viva voz” –indica- he querido proyectar la imagen que del autor y de su obra se ofreció en España en los medios periodísticos y literarios a partir de su regreso definitivo en 1977, un hombre que se fue para seguir viviendo”.

Testigo y ensayista de la condición humana, defiende Antonio Astorga que el libro refleja cómo “Ayala observó siempre el mundo sin nostalgia del pasado. Con la mirada hacia delante. Fue depositario de la vida española antes, durante y después del exilio que le tocó vivir. Todas las etapas de su vida son extraordinariamente interesantes”. Vivió 103 años intensamente, con pasión y dedicación: “Fue el suyo un siglo de luces y sombras, de guerra y paz, de hambre y miseria, de espanto y tragedia, de ira y libertad, que él observó como un espejo ético stendhaliano en el camino. Este libro refleja ese combate, desde la dignidad y la grandeza de Francisco Ayala con un siglo y tres años de vida”.