Excelente primera novela que destaca por la transparencia de la prosa, el sentido del ritmo y la construcción de personajes
En tiempos de pulsiones disgregadoras, el narrador invita a apreciar el valor de la compasión, la entrega y el apoyo mutuo

‘El pulso de las estrellas’
Carlos Erviti
XLIV Premio de Novela Felipe Trigo
Ambientada en el verano de 1982 y protagonizada por un adolescente de quince años, Daniel, pequeño de tres hermanos en una familia de agricultores de Achar de Lóquiz, un pueblo imaginario de Navarra, El pulso de las estrellas cuenta una historia cautivadora que se acoge al modelo de la novela de formación e introduce elementos fantásticos. En su tránsito a la edad adulta, Daniel se encuentra inmerso en una serie de conflictos familiares: vive una relación de especial afecto y admiración por el tío Julián, un hombre libre, entre bohemio y vagabundo, que rompió relaciones con sus padres y ha vuelto al pueblo después de veinte años de ausencia; está distanciado de su hermano Ramiro, por quien se siente con frecuencia humillado, y de Lucía, su hermana, cuyo mundo de intereses resulta lejano del suyo. Daniel, además, se ha enamorado de una chica del pueblo que, como él, estudia en un internado y regresa por vacaciones, aunque teme precipitarse declarándose demasiado pronto. Los días de verano transcurren junto al río, con los amigos de todos los años y un chico portugués, hijo de los feriantes que acampan en el soto. Con momentos de alto vuelo lírico, la escritura de Carlos Erviti brilla en la descripción de los personajes y los espacios naturales y sorprende al sugerir la comunicación entre vivos y muertos. Sobre los encuentros y desencuentros, se impone el aprendizaje de la compasión, la grandeza de adecuar, sin tener en cuenta el precio, las necesidades propias a las ajenas.
Entrevista con el autor
—Sitúa la novela en un pueblo inventado de Navarra, pero parece claro que está inspirada en paisajes reales.
—Así es. Son los paisajes que me han acompañado desde la niñez: una composición de escenarios que pertenecen al pueblo de mi madre, en Tierra Estella: Lerín, y al de mi padre, en el Valle de Elorz: Monreal, donde resido desde hace años. Durante nuestra infancia, la familia repartía el verano entre el uno y el otro, de modo que quise integrar en esta historia elementos de ambos. Por eso busqué para la novela una ubicación dentro de Navarra que posibilitase fundir, de forma natural, paisajes y costumbres de los dos lugares. La sierra de Lóquiz resultó ser el sitio idóneo.
—Por las fechas y el lugar de la acción, podría pensarse que usa de sus propios recuerdos, ¿hay elementos autobiográficos?
—Aunque las tramas son inventadas, contienen muchos elementos autobiográficos, que van más allá de la adolescencia y de los veranos en el pueblo. El hecho de que la narración se realice por el protagonista desde dos épocas diferentes ofrece posibilidades añadidas en este sentido. Vuelco en el texto vivencias y diversos detalles que he ido observando a lo largo de los años y recogiendo como con una red de arrastre. También creo que el integrar esos pequeños elementos autobiográficos refuerza la verosimilitud, y además permite economizar esfuerzos al escribir para dirigirlos a otros frentes de la narración. Me divierte que algunos personajes asuman el nombre, el aspecto o el carácter de amigos o conocidos, y poner palabras en su boca que podrían haber dicho ellos.
—¿En qué sentido se acoge El pulso de las estrellas al modelo de la novela de formación?
—El género de formación suelen tener elementos comunes, algunos de los cuales están presentes también en esta novela: el protagonista, Daniel, vive conflictos internos y externos, hay una búsqueda de identidad, transita de una etapa hacia otra a través de experiencias que le empujan a decidir e ir tomando la vida en sus manos. Se opera en él una transformación. Pero Daniel no está solo. En el género de formación es frecuente, además, la presencia de algún mentor, y del viaje como experiencia iniciática. Todo esto es reconocible en la novela.
—¿Qué nos puede avanzar sobre el componente fantástico que también aparece en la trama?
—Desde el primer momento quise incorporar en la narración, además del realismo, un espacio para el realismo mágico, con la intención de favorecer el tono poético que pretende la novela; de aportar una cierta sorpresa sugiriendo la comunicación entre vivos y muertos, procurando que el lector lo asumiese seguidamente con naturalidad. También había detrás otra razón funcional: posibilitar informaciones relevantes al protagonista y, al lector, un ángulo diferente desde el que interactuar con la historia de un modo creativo, encontrando, quizás, significados nuevos. La novela está concebida para poder ser leída con diferentes niveles de profundidad y el componente fantástico pretende servir a este fin.
—La novela refleja distintos conflictos familiares, fruto de desavenencias o de episodios de un pasado secreto…
—Sin conflicto no hay narración, y entre todos los conflictos, los familiares resultan especialmente ásperos, porque ocurren en el ámbito donde, a priori, más se cultivan los afectos, donde la persona puede desplegar mejor su humanidad. En la historia están presentes viejas heridas y rencores entre familiares, que el protagonista desconoce. También roles y prejuicios que lastran o anclan a las personas dificultando la evolución. Afrontarlos o no, poniendo en juego capacidades y asumiendo riesgos, será la disyuntiva tanto del protagonista como de otros personajes.
—Y también se esboza una historia de amor adolescente.
Efectivamente. El protagonista da sus primeros pasos, titubeantes, en el amor. Se ha enamorado de una chica del pueblo que, como él, estudia en un internado y regresa a casa por vacaciones, pero teme precipitarse declarándose demasiado pronto. Además de sufrir la inexperiencia propia de pisar un terreno nuevo, las hormonas le han jugado una mala pasada con su aspecto. Mal asunto. Tendrá que ingeniárselas, si es que quiere alcanzar sus objetivos en este frente.
—La sociedad «sólo se sostiene por el apoyo mutuo», dice la cita inicial de Séneca, ¿pretende resaltar el valor de la compasión?
—Séneca decía que: «La sociedad se parece a una bóveda que se desplomaría si unas piedras no sujetaran a otras, y solo se sostiene por el apoyo mutuo». En efecto, la cita anticipa un tema: la compasión, que está de una manera u otra presente en todas las tramas. La imagen de la bóveda ayuda a visualizarlo porque en ella todos los bloques contribuyen a sostener a los de alrededor desde donde están, con el esfuerzo que les corresponde. Ninguno queda al margen. Me interesa especialmente este tema porque vivimos tiempos en los que la sociedad se ve enfrentada por una polarización inducida que, si a alguien beneficia, no es a la sociedad en su conjunto, a su bienestar. Se fomenta con frecuencia lo diferencial como elemento disgregador en vez de formularlo como un activo con el que añadir valor, para hacer una sociedad más robusta. En la novela, los personajes se verán en la disyuntiva de anteponer en algún momento las necesidades ajenas a las propias y estar dispuestos, o no, a pagar algún precio por ello. Me interesa la ganancia que subyace dentro de la pérdida, en las situaciones atravesadas por el amor.
—Ha participado en talleres de creación y ganado algún certamen de relatos, ¿tiene en mente algún otro proyecto de novela?
—Tras finalizar la novela he continuado escribiendo relatos breves y ahora tengo en mente comenzar a planificar una nueva novela basada en uno de ellos. Necesitaba dar con un tema que me interesase especialmente, con el que hacerme preguntas y sostener el esfuerzo en el tiempo. La novela precisa músculo de corredor de fondo.
el autor
Carlos Erviti (Pamplona, 1967) es ingeniero industrial y ha desarrollado su carrera profesional a caballo entre España y Alemania, como responsable técnico en empresas de diseño y desarrollo de producto en automoción. Compagina esa actividad con la dedicación a la escritura. Ha participado en talleres literarios y sus relatos han sido premiados en distintos certámenes. Galardonada con el XLIV Premio Felipe Trigo, El pulso de las estrellas es su primera novela.

XLIV PREMIO DE NOVELA FELIPE TRIGO
El pulso de las estrellas
Carlos Erviti
EAN: 9788419132543
Código: 0010364445
15 x 23 cm / 320 pp
PVP: 14,41 / 15 euros
Rústica con solapas
Distribución: 16/04/2025